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¿Cuál me compro?

Esteban Fuentes

Generalmente tanto las bicicletas estáticas modernas como las elípticas funcionan por sistema magnético. Es decir, su mecánica se compone básicamente de tres elementos:

  1. Rueda de inercia
  2. Imanes
  3. Correa de transmisión

La rueda de inercia

La llamada “Rueda de inercia” no es más que un disco de hierro con un determinado peso. Ese disco, por la relación de desmultiplicación, siempre gira bastante más rápido que el pedaleo en sí. De hecho, generalmente por cada vuelta de pedal el disco suele girar unas 7 u 8 veces. Esto en las especificaciones técnicas se suele mostrar como “1/7″ u “1/8 “. Los modelos superiores suelen tener una desmultiplicación mayor, pudiendo llegar a 1/15.

Generalmente y siempre dentro de un mismo nivel, cuanto mayor es la relación de desmultiplicación mayor es la suavidad de pedaleo. Y digo siempre dentro de un mismo nivel porque aunque una estática o elíptica de 300 euros tenga una relación de 1/8 y otra de 600 tenga de 1/7 no va a ser la de 300 euros más suave que la de 600. Hay otros factores, como por ejemplo la calidad de los rodamientos y el mismo peso de la rueda de inercia. El peso de dicha rueda es fundamental ya que nos va a proporcionar dos cosas muy importantes: la resistencia y la calidad de pedaleo.

En cuanto a la resistencia, no es lo mismo arrastrar 6 kilos que 8 kilos. A más kilos más resistencia. Y lo mismo con la calidad de pedaleo. Hemos dicho antes que esa rueda de inercia va mucho más rápido (por la relación de desmultiplicación) que el pedaleo en sí. Si tu coges un disco de 6 kilos atravesado en su agujero central por un eje y al lado pones uno de 8 kilos, a la misma velocidad te va a vibrar o cimbrear más el de 6 kilos que el de 8.

Y esa vibración o falta de homogeneidad en el movimiento se va a transmitir a las articulaciones. Por tanto, a más peso (y de nuevo, siempre dentro de un mismo nivel ) ,más calidad de pedaleo sea cual sea la resistencia que elijamos.

Así, una persona con problemas articulares sean las rodillas, cadera, tobillos…etc, (o que quiera tener bastante resistencia) le interesa una máquina con una rueda de inercia superior a los 6 kilogramos, ya que 6 kilogramos es un poco digamos lo “estándar”, tanto en estáticas como elípticas. Y por supuesto, que tenga una buena calidad de los rodamientos, algo que suele ser habitual únicamente en modelos de 400 euros para arriba.

Imanes

Los imanes son el auténtico cuello de botella de estas máquinas. Antiguamente era una correa de fricción la que se encargaba de hacer resistencia por rozamiento físico a la rueda de inercia. Los problemas que generaban este sistema eran varios: ruido, poca suavidad de pedaleo, resistencia poco progresiva y necesidad de mantenimientos (tensar o cambiar la correa de fricción). Con el sistema magnético nos libramos de todos los problemas anteriores ya que no existe prácticamente rozamiento físico.

Pero hay otros problemas inherentes a toda máquina en funcionamiento y en el caso de estas máquinas (estáticas, elípticas y remos de tracción central magnéticos) se fundamentan en la calidad de los imanes. El imán por una ley en física llamada “ley de Foucault” o “corrientes de Foucault”, aunque no tenga contacto físico con la rueda de inercia, debido a la fricción magnética se calienta. Y llega un momento que si se calienta excesivamente para lo que los imanes pueden soportar, la magnetita de los imanes deja de actuar.

Es decir, tu con la rueda de resistencia del panel (o los botones, depende del modelo) subes o bajas la resistencia y al hacer esto un dispositivo acerca o aleja respectivamente los imanes del disco.Pero si el imán está sobrecalentado, no notarás cambio de la resistencia. Y como los restantes elementos mecánicos van parejos en cuanto a calidad también notaremos una merma importante en la calidad de pedaleo, ya que por ejemplo los rodamientos estarán también “quejándose”. Asi, subjetivamente notaremos una nula variación de la resistencia y un pedaleo “duro”, “forzado”, digamos como “saturado”.

Si no paramos de utilizar la máquina, aparte de tener que aguantar esa falta de comodidad, con el tiempo puede ocurrir que la superficie de los imanes por sobrecalentamiento continuo se llegue a cristalizar y se raje. Y si eso ocurre, te quedas sin máquina. Te va acostar más la avería que la máquina en si. Antes de que te peten los imanes puedes tener otros problemas: que la máquina empiece a hacer ruidos, golpeteos extraños..etc. Todas esas señales son muestra de sobreuso. Y respecto a los imanes hay que tener en cuenta varias cosas muy muy importantes:

1- Los imanes son hierros. Unos hierros que estén tan calientes hasta el punto de que no actúen pues os podéis imaginar la temperatura que pueden alcanzar (yo me he llegado a quemar los dedos intentando arreglarlas). Por tanto tardan bastante en enfriarse y más si hablamos de cajas cerradas. Hay máquinas superiores que a parte de llevar más calidad en los imanes, van con ranuras de ventilación en la “caja”. Esas ranuras son para evacuar el calor de los imanes y evitar así que se sobrecalienten. Son las llamadas máquinas “aeromagnéticas”.

Y luego hay máquinas más superiores todavía que aparte de llevar ranuras de ventilación en la caja no llevan imanes, sino en vez de eso un transformador que convierte la energía eléctrica en energía magnética. Por eso siempre van enchufadas a la red eléctrica. Son las llamadas máquinas “Electromagnéticas”.

Ahora, ¡ cuidado !, no todas las máquinas que van enchufadas a la red son electromagnéticas. Algunas simplemente van conectadas a la red para tener una gestión electrónica de la resistencia de sus imanes y para que funcionen sus programas de entrenamiento.

Por tanto, en el caso de las máquinas con imanes, debido a ese calentamiento y al tiempo que necesitan para que esos hierros que son los imanes se enfríen, no vale eso de cogerla a la mañana y utilizarla hasta que vemos que va “rara” y luego cogerla de nuevo uno mismo o otra persona a la tarde. ¿Quién te dice a ti que los imanes están realmente fríos, preparados para meterle otra tanda más? En invierno si lo coges a la tarde a última hora puede que sí. Pero en verano seguro que no, porque se habrá calentado más. Por tanto, el problema siempre estriba cuando hay varias personas que quieren utilizar el mismo día la misma máquina. Es preferible utilizar una máquina pensada para un uso de media hora esa media hora todos los días, que cogerla una vez al mes y cada vez que la cojes meterle una hora: al final te petará.

2- El calentamiento magnético no depende de la resistencia. Hay mucha gente que me viene y me dice: “Pues la pongo esa media hora en la mínima resistencia y asi no se calienta tanto”. Error. Si uno la pone en la mínima resistencia es cierto que el imán está lo más alejado posible del disco, y por tanto uno puede pensar que trabaja menos. Pero sin embargo no es así, ya que al estar con menos resistencia tu también le das más desarrollo a los pedales, es decir, los mueves más rápido. (Porque te cuesta menos) Por tanto, al final, la imantación es la misma que si la pones al máximo, ya que en esta posición el imán está más cerca si, pero tu desarrollo es muy inferior porque te cuesta mucho más. Por tanto, no hay vuelta de hoja: tiempo de uso y punto.

3- Un imán sobrecalentado es muy muy fácil de ver. Es decir, la garantía de una máquina se anula si hay un uso inadecuado de la misma. Y os aseguro que ver si una máquina está “sobreusada” es muy muy fácil. Basta con abrir las “tapas” de la caja. Si hay virutitas negras en lado interior de las mismas es sobreuso ya que el imán literalmente se ha desintegrado. Lo mismo si el imán tiene como arenilla en su superficie.Y por tanto, no entra en garantía. Así que cuidadín.

Correa de transmisión

Simplemente comunica el movimiento de los pedales hacía la rueda de inercia. El desgaste es prácticamente nulo pero si la calidad de la correa no es muy allá (algo muy habitual en máquinas de primer precio), con el tiempo puede patinar.

Entonces ¿cuánto tiempo podemos utilizar la máquina? Depende de la calidad de los imanes y la calidad mecánica en general. Los imanes de una máquina ( y la calidad mecánica general) de 200 euros son de bastante poca calidad y te suelen dar para media hora al día o poco más. Es decir, para el entrenamiento de una persona y punto. Si queremos ir hacía la hora de uso (sea porque son dos personas que quieren utilizar la misma máquina el mismo día o porque es uno que le quiere meter mucha tralla) hay que irse a aproximadamente 300 euros.

Las máquinas de 400 euros para arriba suelen ser máquinas que a nivel de uso doméstico te olvidas del tiempo de uso ya que están preparadas para tres/cuatro personas al día. Es decir, unas 2 o 3 horas diarias. Ahora, si la metes en un gimnasio te la cargas, porque se te subirán 20 al día.

Por otro lado hay que tener en cuenta que si la mecánica de una estática o elíptica está pensada para digamos por ejemplo media hora de uso, el resto de sus elementos también. Por ejemplo, en el caso de las estáticas no es lo mismo un asiento de espuma que de Gel. Las de primer precio suelen llevar de espuma de poca calidad, lo cual hace que a la media hora te duela el culo y bien. Es decir, no sólo se resiente la mecánica sino también uno mismo.

Una máquina pensada para media hora de uso es para eso: media hora de uso: a nivel mecánico, a nivel de comodidad (sillín, respeto de la ergonomía…etc) , a nivel estructural..etc. Una máquina sencillita si le metes más uso para el cual está diseñada te puede literalmente con el tiempo hasta lesionar. Os lo garantizo. Es decir, todo el diseño de la máquina va parejo al uso para el cal está diseñada. Y los euros también, por supuesto.

Tener en cuenta que luego hay otros muchos elementos: que sea ergométrica o no, que tengan programas o no más o menos sofisticados, que se puedan actualizar…etc. Y a nivel de marcas y siempre hablando del uso doméstico, no profesional, a mi personalmente la que más me gusta con diferencia es Kettler. Y la que menos es Pro-Form.

Y no porque sean malas máquinas (que no lo son) sino porque su servicio post-venta, el SAT ,es lo más lamentable e incompetente que he conocido nunca. BH es buena marca pero muy pija, es decir, pagas más de lo que te ofrece. Y Domyos (la marca de Decathlon) tiene una buena calidad precio.

Y luego dentro de las estáticas están las de Spinnig. No tienen nada que ver. No es mejor ni peor sino simplemente completamente diferentes. Estas máquinas suelen llevar zapatas como elemento de resistencia o de frenado y aquí también se nos abre un mundo bastante amplio. Si alguien le interesa que lo explique que me lo comunique.

Y en cuanto a la comparación entre estática y elíptica es indudablemente mejor la elíptica. Para todo excepto el tamaño y el precio, que suelen ser mayores. Por supuesto personas con problemas físicos siempre tienen que consultar antes al médico. Si alguien está muy interesado en que le explique más las diferencias entre las estáticas y las elípticas que me lo comunique igualmente. Pero decir que el sistema de funcionamiento es exactamente el mismo. (Rueda de inercia, imanes…etc).




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